Requerimientos para ingresar a la clase de niños
El programa de niños de Seishin Dojo abarca la práctica durante todo el año, la clase dura de cuarenta y cinco
minutos (Nivel I) a una hora (Nivel II).
Nivel I:
Los niños de 6 a 12 años en el horario de los sábados de 10:00 a 10:45.
Nivel II:
Los niños a partir de los 13 años y hasta 15, principiantes y/o con graduación de 8º kiu o superior, combinando
la clase de los sábados con los días martes y jueves de 18:00 a 19:00.
A partir de los 14 años, de común acuerdo con los padres y el instructor, los alumnos podrán ingresar a las
prácticas de adultos.
Para ingresar los estudiantes deberán cumplir con los requerimientos siguientes:
En el Nivel I el estudiante debe tener por lo menos 7 años cumplidos.Los niños de 6 años pueden participar en las clases, pero requieren de un
período de evaluación. No aceptamos a niños por debajo de los 6 años.
En cuanto a la edad límite superior para ingresar en una u otra etapa de la clase para niños, inciden las mismas pautas que luego
se aplicarán para evaluar el traspaso del programa de niños al de adultos.
Debe llenarse un formulario de registro y una autorización para la práctica, por parte del padre, madre, tutor o encargado del menor.
De acuerdo con la reglamentación vigente, el estudiante debe presentar al comenzar su práctica un certificado de aptitud fìsica firmada
por un profesional matriculado.
Para asegurar que todos los estudiantes tengan la chance de aprender, y debido a las diferencias motrices y cognoscitivas que se producen en
el desarrollo de los niños según su edad, hemos establecido que:
Cualquier niño menor de siete (7) años pasará su primer mes en el dojo bajo evaluación. Deseamos cerciorarnos de que el niño tenga una suficiente
coordinación motriz y capacidad de prestar atención y obedecer consignas, pudiendo entonces disfrutar de las ventajas de la instrucción en Aikido,
para evitar el riesgo de generar en el niño una experiencia frustrante que a su vez perjudique la atmósfera de trabajo grupal.
Al final del mes el instructor iniciará un diálogo con los padres del niño y decidirá si el niño se beneficiará realmente con la práctica del Aikido
o si sería preferible, en el mejor interés del niño, darle tiempo de madurar, física y/o mentalmente, para poder gozar de la práctica.
Si en el curso del entrenamiento apareciera algún problema de comportamiento el instructor se acercará al padre, detallará el problema ocurrido y
pondrá al estudiante a prueba por un período de 2 semanas.
Los instructores son voluntarios, aman el Aikido y aman el enseñar. Pero no son terapeutas de comportamiento y no pueden solucionar ciertos problemas
o dar consejos profesionales.
Pedimos que los padres busquen ayuda exterior si existe la sensación de que sus niños se beneficiarían de tal atención. Después de transcurrido el
período de prueba puede ser que al estudiante:
a)Se le pida que salga del programa indefinidamente.
b)Se le pida que tome un descanso corto.
c)Quede sin efecto el período de práctica a prueba
En los casos b) y c) los estudiantes estarán bajo la política de "3ra. vencida", es decir que si su comportamiento no cubre los estándares
mínimos tres veces, se le pedirá abandonar el programa indefinidamente.
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Recomendaciones para los padres
Tenemos algunos pedidos para los padres de estudiantes en el Nivel I, para permitir que la clase funcione lo mejor posible:
Sugerimos a los padres que traigan o retiren a sus niños (particularmente los más pequeños) vestidos con
su keiko-gi desde o hacia su casa. No supervisamos el uso de los vestuarios, y por experiencia, las cosas
pueden volverse muy descontroladas, particularmente si después de la clase todos los niños intentan cambiarse
simultáneamente.
Los padres pueden llegar 5 minutos antes con sus niños e irse una vez terminada la clase, si lo desean.
Esperamos que los niños estén puntuales a la hora de comenzar la clase, y además, sería deseable que los padres
estén puntualmente esperando al fin de la clase para recogerlos. Dado que los instructores continúan dando
clases para adultos inmediatamente después de finalizar la clase, los niños quedan prácticamente sin supervisión
hasta la llegada de sus padres.
Los padres pueden permanecer y observar la clase (lo que es deseable, sobre todo con los niños pequeños), pero
deben hacerlo de una manera reservada y respetuosa. No se permite comer, fumar o utilizar celulares dentro del
dojo, excepto durante acontecimientos especiales, y se ruega limitar al mínimo estrictamente necesario las
conversaciones con otros padres, evitando distraer a los niños en su práctica.
Los padres no deben intervenir o dar indicaciones a sus niños durante clase a menos
que estén participando de ella, porque así causan confusión en los niños.
Los padres de los niños que participan en el programa de Aikido, y se
hallan en período de prueba (niños menores de 7 años) pueden
participar con ellos en las clases, con la autorización previa y conocimiento del
instructor, sobre todo en el caso de los más pequeños, que
muchas veces por timidez, les cuesta mas integrarse al grupo.
Los padres deben repasar la sección sobre el comportamiento en el dojo con sus
hijos antes de la primera clase, y cuantas veces haga falta luego.
Asegúrese de que el
keiko-gi de su niño le quede bien. Un problema
demasiado común es que las piernas y las mangas quedan demasiado largas.
Reconocemos que es muy difícil comprar un
keiko-gi que ajuste correctamente,
por una variedad de razones. Si el pantalón cubre los pies de su niño,
hágale por favor un dobladillo de modo que su niño no tropiece y se caiga.
De igual modo, asegúrese por favor de que las mangas de la chaqueta queden
mas bien cortas (unos 5 cm. Volver al Índice de las muñecas), ya que las mangas demasiado
largas agregan frustración innecesaria a sus tentativas de trabajar con sus compañeros.
Trate de ser puntual en el pago de las cuotas, y cuando sea el vencimiento de la cuota concurra con tiempo
suficiente, de modo de no interrumpir o demorar el desarrollo de la clase. Para no perjudicar a los
estudiantes, el cobro de la cuota de los niños se realizarán exclusivamente en los 20 minutos previos a la
clase.
La cuota mensual se abona por adelantado. La no concurrencia a clase no exime al alumno del pago de la cuota, sin excepciones.
El pago fuera de término tendrá un recargo cuyo monto fijará la administración del Dojo,
y salvo autorización expresa de ésta, el estudiante no podrá practicar una vez transcurridos 10
días del vencimiento sin haber cancelado la deuda.
La falta de pago de uno o más meses en el curso del año implicará la renuncia del niño a la práctica
del Aikido.
Sólo podrá reingresar abonando los meses faltantes.
El programa para niños de Seishin Dojo provee la posibilidad de una práctica continua durante todo el año.
La asistencia salteada y sin continuidad perjudica el aprendizaje del niño, y
no es recomendable.
Para un resultado satisfactorio, tanto para los niños como para los padres, se recomienda establecer una
rutina de práctica, concurriendo a clase siempre, salvo casos de emergencia real o enfermedad.
Es la continuidad en el esfuerzo el mayor regalo y beneficio que su niño puede llevarse como aprendizaje de
su experiencia en Aikido.
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Experiencias de un alumno de Seishin Dojo
Un poco por casualidad, otro poco por la búsqueda constante de algo que me ayudarme a curar el asma,
e incentivado por alguna repetición de “Karate Kid”, para qué negarlo, llegué a la práctica de Akido
a comienzos de 1999.
Digamos que ya era bastante “viejo”, tenía 24 años y que si bien viví mi infancia y adolescencia en
Luján, donde me pasaba los días jugando a la pelota, nunca realicé ejercicios o deportes “en serio”.
Para colmo, estaba terminando la facultad y era algo así como un ratón de biblioteca y de anchas posaderas.
Así las cosas, debo aclarar también que comencé a practicar porque el dojo estaba cerca de mi casa y porque
íbamos a empezar junto a una amiga, que finalmente no fue de la partida.
Todo lo que sabía del Aikido lo había escuchado de boca de un amigo de esta amiga mía, que practicaba desde
hacía un par de años.
En fin, con todos esos antecedentes, llegué una tarde a Seishin Dojo, cuando ya había terminado la práctica.
Me recibió Sensei Burman, quien me invitó a pasar en otro momento para ver una clase.
Supongo que se habrá sorprendido ante mi reacción de anotarme igual, pero había en aquel lugar algo magnético
que terminó de convencerme.
A la semana siguiente, yo empezaba mi práctica.
Me imagino que la sensación de la primera vez debe parecer igual de terrorífica para todos los principiantes.
Uno llega a un lugar donde hay gente que parece “saber mucho”, que desde su postura o actitud, o el sólo hecho de estar
vestido con el uniforme de práctica, generan un abismo entre ellos y uno.
Lo mismo sucede por la solemnidad del ingreso al tatami, el inicio de la práctica, el saludo, etc.
Además, al comienzo, no hay nada que ande cerca del sentido común.
Uno dice “karate” y rápidamente se le viene a la mente una patada a lo Bruce Lee, pero los prejuicios tienen poco para
elaborar una idea de lo que es el Aikido. Así, los primeros entrenamientos son un contínuo de movimientos torpes y de
vergüenza por no entender “ni jota” de lo que se está explicando.
En realidad, todos los miedos están en la propia mente, fuera de ella nada sucede así.
Con el tiempo se aprende que las reglas son parte de la etiqueta para mantener un comportamiento, que los compañeros saben tan poco como uno,
que el uniforme es eso, una ropa que se usa para practicar, y que todo el mundo está dispuesto a colaborar, que la práctica
misma no tiene sentido sin colaboración. También se descubre que con el paso de los años, uno siente que sabe cada vez menos.
Los principales desafíos que se plantean al comenzar la práctica son dos.El primero es superar la vergüenza y derrotar el ego,
para poder aprender cosas nuevas y no preocuparse si las cosas no salen bien (en realidad, no salen de ninguna otra forma).
Ningún uke se debe incomodar si uno repite veinticinco veces el “pasito del Irimi”. Bien que a todos les ha pasado lo mismo y
saben de que se trata. (Bah, yo, que soy bastante “lenteja” nunca he dejado de tomarme mi tiempo para hacer una técnica).
El otro es paciencia con uno mismo. Estamos todos acostumbrados a deglutir rápido lo que nos ofrecen los medios, la sociedad
de consumo, las modas. Bien se verá que aunque esté más perdido que turco en la neblina, al cabo de unos meses uno irá entendiendo
de qué se trata la cosa. Porque con eso alcanza. Después, es cuestión de practicar. Como dice O’sensei, practicar con alegría y no
olvidar que subir el primer escalón lleva diez años.
Cada uno tendrá sus motivos para practicar. He visto gente que busca “experimentar el ki” y otros que quieren ser Steven Seagal
en dos meses. Gente de diversas latitudes, ideologías, etc. Compañeros que vienen al trotecito y otros que comenzaron mucho después
que yo y hoy son Sempai. La práctica es ecuménica. Sensei Burman repite esto todo el tiempo: “practiquen un millón de veces el movimiento
y van a ver cómo les sale”. Bueno, a veces sale, y cuando sale, sale como sin querer. De eso se trata. De que salga sin querer mientras
vamos disfrutando el presente. Después de un tiempo uno mira atrás y ve el camino recorrido. Yo vengo andando hace no tan poquito y sigo
siendo bastante duro para hacer ukemis pero aunque del asma ya ni me acuerdo, las ganas de seguir practicando no me las saca nadie.
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La etiqueta en Aikido
En su primera entrada a un dojo de aikido, los occidentales se sienten incómodos con la
inclinación en el saludo y muchas formas de etiqueta desconocidas. Ellas les parecen muy
exageradas, superficiales e innecesarias. Sin embargo, cada punto de la etiqueta tiene su
origen en un interés por la seguridad personal y el bienestar general.
En la vida diaria encontramos muchas maneras sociales y costumbres que permiten a la gente
comunicarse y evitar la posibilidad de malos entendidos. Esto era aún más importante en la
sociedad guerrera, donde la violencia era templada sólo por un estricto código de honor y una
severa estructura social. La etiqueta era el factor de control, y en las sociedades feudales
fue con frecuencia la estrecha línea entre la vida y la muerte.
Cuando Ud. entra al dojo Ud. está entrando a un mundo diferente, al mundo del guerrero.
Sobre el tatami de Aikido somos atacados y atacamos, entrenando nuestra habilidad para
responder instintivamente. Es la corriente subyacente de la etiqueta y la forma social la
que permite practicar en seguridad, disciplinando y redirigiendo nuestras respuestas
agresivas y desarrollando la compasión y el respeto. Aikido no es un deporte.
Es una disciplina, un proceso educacional para entrenar la mente,
el cuerpo y el espíritu. La técnica física no es el verdadero objeto,
sino una herramienta para el refinamiento personal y el crecimiento espiritual.
Un dojo de Aikido no es un gimnasio. Es un lugar donde se estudian las enseñanzas del
Gran Maestro Morihei Ueshiba.
No es un lugar para el despliegue del propio ego, sino un lugar
para elevar y limpiar el cuerpo, la mente y el espíritu. La correcta actitud de respeto,
sinceridad y modestia, y la atmósfera apropiada son esenciales para el proceso de aprendizaje;
y como Aikido es un arte marcial, esenciales para la seguridad de cada individuo.
REGLAS GENERALES:
Las siguientes reglas son necesarias para la permanencia de esa atmósfera y vitales para
el estudio del Aikido.
- Este dojo funciona de una manera estricta, siguiendo reglas de conducta tradicionales y
cuyo espíritu viene directamente del Fundador del Aikido O´Sensei Morihei Ueshiba.
- Es responsabilidad de cada practicante seguir esas enseñanzas con honor y sinceridad y
cooperar en la creación de una atmósfera positiva de armonía y respeto mutuo.
- Respete al Fundador y a sus enseñanzas. Respete el dojo,sus herramientas de trabajo y a sus
compañeros de práctica.
- Aikido no es un técnica de destrucción, sino de creación. Es una herramienta para
desarrollar una sociedad mejor a través del desarrollo del carácter individual.
- No habrá conflictos del ego sobre el tatami. Ud. está sobre el tatami para trascender y
purificar sus reacciones agresivas; para encarnar el espíritu del samurai, descubriendo su
responsabilidad social.
- El propósito del Aikido no es pelear y derrotar al enemigo, sino pelear y derrotar
sus propios instintos agresivos. La fortaleza de Aikido no está en la fuerza muscular,
sino en la flexibilidad, comunicación, timing, control y modestia.
- Todos debemos estar concientes de nuestras limitaciones. Cada uno tiene diferentes
habilidades físicas y diferentes razones para estudiar. Esto debe ser respetado.
- El verdadero Aiki es la aplicación apropiada y flexible de la técnica apropiada a cualquier
circunstancia cambiante.
ETIQUETA APROPIADA DEL DOJO
- Al entrar y salir del Dojo haga una inclinación al "shomen" en posición de pié,
(el "shomen" es el lugar del Dojo donde está la foto del "Fundador", el Gran Maestro Ueshiba Morihei,
sobre la ventana que da a la calle).
- Siempre, cuando entre o salga del "tatami"(colchoneta de práctica), salude sentado en "seiza" hacia el "shomen" a la imagen del
Fundador, y al "Sensei" (Instructor) o al "Sempai" (alumno avanzado).
- La forma apropiada de sentarse en el "tatami" al ingresar a la clase o durante su transcurso es en
"seiza" (posición formal, sentado con las piernas flexionadas, apoyando el peso de la cadera sobre los talones).
- Si tiene una lesión en la rodilla, puede sentarse con las piernas cruzadas, pero nunca lo
haga con las piernas estiradas, y nunca se apoye en paredes o columnas. Ud. debe estar alerta en todo momento.
- Respete sus herramientas de entrenamiento. El gi debe estar limpio y remendado. Las armas
deben estar en buenas condiciones y en su lugar apropiado cuando no son usadas.
- Nunca use las armas o el ‘gi’ de otro.
- Sea puntual al asistir a las clases, la puntualidad es una expresión de respeto hacia
la enseñanza que está recibiendo, hacia sus compañeros que lo ayudan
en su aprendizaje y hacia el instructor que dicta la clase.
- Tome en cuenta que requiere de un tiempo previo para poder cambiarse y estar listo dentro
del tatami a la hora de comienzo, y trate de llegar con la anticipación necesaria.
- Unos minutos antes de comenzar la práctica, Ud. debe estar sentado en seiza,
en calma meditación, esperando el ingreso del instructor. Estos pocos minutos son
útiles para poder sacar de su mente los problemas del día y prepararse para
estudiar Aikido.
- Si al ingresar al tatami encuentra a otros estudiantes en espera del
inicio, trate de no perturbar su concentración.
- La clase comienza y termina con una ceremonia formal. El Sensei o el instructor ingresará
al tatami una vez que los estudiantes estén formados para el saludo inicial.
- Es importante estar a tiempo y participar de esta ceremonia, pero si ha llegado
inevitablemente tarde Ud. debe esperar, de pie a un lado del tatami, hasta que el Sensei
le de permiso para unirse a la clase. Realize entonces una inclinación formal,
sentado, cuando entre al tatami. Es muy importante que no interrumpa con esto el desarrollo
de la clase.
- No deje el tatami durante la práctica, sin solicitar el permiso del Sensei a cargo de la
clase.
- No reciba llamados de celulares durante la clase, apague su celular, o en caso de
emergencia, pida autorización para retirarse del tatami para contestarlo.
- Durante la clase, cuando Sensei muestra una técnica, Ud. debe sentarse silenciosamente y
atento en seiza. Luego de la demostración inclínese frente a Sensei y luego frente a su
compañero y luego comience a practicar.
- Si por alguna razón, es absolutamente necesario formular una pregunta a Sensei,
acérquese a él, inclínese y espere su reconocimiento (una inclinación en
posición parado es apropiada).
- Cuando recibe instrucciones personales durante la clase, siéntese en seiza y mire
atentamente. Inclínese formalmente hacia el Sensei cuando ha terminado.
- Cuando el final de una técnica es señalado, deténgase inmediatamente. Inclínese hacia su
compañero y alíneese rápidamente con los otros estudiantes. Nunca esté sin hacer nada sobre
el tatami. Ud. debe estar practicando, o si fuera necesario, sentado formalmente esperando
su turno.
- Cuando esté instruyendo a otros, Ud. puede detener su práctica para mirar.
Siéntese en seiza e inclínese hacia él cuando termine la explicación.
- Respete a aquellos estudiantes más experimentados. Nunca discuta sobre técnica.
- Ud. está aquí para practicar, no presione con sus ideas sobre otros estudiantes.
Si Ud. conoce el movimiento que está practicando y está trabajando con alguien que no,Ud.
puede guiarlo a través del mismo; pero no intente corregirlo o dar instrucciones a su
compañero de entrenamiento, ese es el trabajo del sensei.
- Mantenga la conversación sobre el tatami en un mínimo absoluto. Aikido es experiencia.
No holgazanee alrededor del tatami antes o después de la clase. El espacio es para
estudiantes que desean entrenar.
- El tatami debe ser limpiado, cada día, después que ha terminado la práctica. Colabore.
- No coma, ni beba, ni masque chicle sobre el tatami durante la práctica, no fume dentro del
dojo en ningún momento.
- No use ningún tipo de joyas durante la práctica, éstas pueden lesionar a sus compañeros.
- Si Ud. está inseguro sobre qué hacer en una situación particular, pregunte a un instructor
o siga la guía de su compañero de mayor graduación.
Aunque parecen ser muchas formas de etiqueta para recordar, se harán naturales mientras
continúa el entrenamiento. Por favor no se resienta si Ud. es corregido en un punto de la etiqueta porque cada uno es
importante para su seguridad y para la experiencia de aprendizaje.
Visitantes
Ud. es bienvenido para presenciar una clase en cualquier momento, pero deberá observar las
siguientes reglas de etiqueta:
- Siéntese correctamente, nunca con las piernas puestas sobre muebles, o en una posición
reclinada.
- No coma, beba o fume mientras la clase se está desarrollando.
- No hable con nadie que esté sobre el tatami durante la clase.
- No hable o camine alrededor mientras el instructor está demostrando una técnica.
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Equipo para practicar y otros elementos
Para la práctica utilizamos un uniforme (
keiko-gi).
Hay dos distintos tipos de keiko-gi (ropa de práctica), uno el que usan en karate (
karate-gi)
y el que se usa para judo o aikido (
aikido-gi). Cualquiera de ellos servirá.
El
karate-gi es más fino y, por lo tanto, menos costoso. El aikido-gi incluye una
chaqueta acolchada más pesada que absorbe un poco más los golpes contra el piso para la práctica avanzada y
resiste mejor los tirones que pueden darse en la práctica.
Puede adquirirlos en cualquier casa de artículos deportivos, o consultar en el dojo. Ambos equipos encogen
considerablemente con los lavados (sobre todo en el primer lavado), y perderán generalmente 5 a 10 cm. en el
largo de brazos y de piernas (sobre todo los
aikido-gi), así que tenga en cuenta eso al comprarlo.
Si usted tiene un
keiko-gi blanco de otro arte marcial, probablemente pueda utilizarlo, (consulte con un
instructor). El uso del
keiko-gi no es excluyente, los niños y adultos pueden practicar con ropa de gimnasia común,
pero el uso del uniforme colaborará en la creación de una correcta atmósfera de trabajo que finalmente redundará
en beneficio del estudiante y de todo el grupo.
A medida que el estudiante avance en la práctica de Aikido, requerirá aprender a
manejar distintas armas, de uso tradicional en las clases, el
bokken, el
Jo, el
Tantó y el
Tambó.
Dichas armas no es necesario poseerlas al comenzar la práctica, pero mas adelante, se
hace aconsejable tener armas propias, ya que las pertenecientes al
Dojo son limitadas,
y cuando se reúnen varios principiantes en una clase, son insuficientes.
El
bokken es una espada de madera, con la forma y el largo aproximado de un sable japonés(katana), que puede
comprarse en las casas especializadas en artes marciales, o hacerlo tornear por un tornero en madera, teniendo el
modelo adecuado.
El
Jo es un bastón, de aproximadamente 1,46 mts. de largo con una sección
de 1 pulgada (2,2 cm), hecho en madera flexible, (incienso, cedro, etc.).
El
Tambó es un bastón corto, de hasta 50 cm. de largo y el
Tantó es un cuchillo de madera.
En nuestro dojo periódicamente encargamos una cantidad limitada de armas para uso
de nuestros estudiantes, con un costo semejante y a veces inferior al comercial, pero todas
las armas pueden adquirirse en los comercios especializados en artes marciales, aunque
sugerimos a los principiantes consultar con un estudiante mas avanzado antes de comprarlos.
En el Dojo existen lugares habilitados para dejar tanto los equipos de práctica como las armas de uso habitual,
pero recomendamos que, en caso de interrumpir la práctica por períodos prolongados, retiren dichos
elementos.
SEISHIN DOJO NO SE HACE RESPONSABLE POR LOS EQUIPOS O ARMAS QUE QUEDAN EN LAS INSTALACIONES DEL DOJO,
EN CASO DE ESTAR IDENTIFICADO EL PROPIETARIO SE GUARDARAN POR 90 DIAS DESDE LA ULTIMA ASISTENCIA DEL ESTUDIANTE.
LOS EQUIPOS Y ARMAS QUE NO TENGAN IDENTIFICACION SERAN DESECHADOS SI NO SON RECLAMADOS A LOS 30 DIAS DE SU
RETIRO DE LOS VESTUARIOS U OTRAS INSTALACIONES.
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